Mi Blog II: Cómo sobrevivir a los problemas de estómago

“José, me encuentro fatal”. Aún recuerdo la conversación que tuve con mi entrenador José María Díaz en Shanghái 2011 una noche antes de jugar frente a Marin Cilic. Fue terrible. Sufría dolores estomacales y escalofríos, pero sólo era uno de los episodios con los que había tenido que convivir a lo largo de toda mi carrera hasta que hace unos años, por suerte, detectamos dónde residía el problema: no soy celíaco, pero es mejor que no tome ni gluten, ni leche, ni huevo. Ya habíamos localizado el por qué, pero necesitábamos un remedio. Además de saber qué descartar en mi dieta, también teníamos que dar con productos energéticos alternativos que pudiese digerir sin problemas. Y es que a diferencia de mis compañeros, no podía tomar los geles, barritas o recuperadores convencionales que ellos suelen tomar, así que muchas veces tenía que suplirlo por agua con Coca-Cola porque lleva azúcar.

Al final de 2015 fui a San Sebastián para correr con mis amigos la Behobia, una de las clásicas ‘medias’ populares en esta época del año, en la que podía participar porque ya había concluido mi calendario. Uno de los stands que suelen colocarse en la recogida de dorsales me llamó la atención. Rápidamente me interesé por aquel producto natural, bio y vegano sin gluten, que tal vez podría dar solución a mis problemas y que se promocionaba bajo el nombre de Biofrutal. No dudé en probarlo. El resultado fue tan gratamente sorprendente que el lunes siguiente al medio maratón nos pusimos en contacto con la marca para trabajar con ellos a partir de la siguiente temporada.

La casualidad del destino quiso que la persona que lidera el proyecto, Marcos Barranco, fuese prácticamente vecino de mi entrenador. Si bien ellos están ubicados en Binaced (Huesca), mi entrenador procede de Barbastro. Entablaron una relación muy estrecha y enseguida su historia nos cautivó desde el primer momento. Motivado por el mismo problema que padecía yo a la hora de practicar deporte, Marcos buscó una solución en su propia empresa agrícola preparando un compuesto natural que dio a probar a algunos deportistas olímpicos en carrera dentro de bolsas de otra famosa marca de yogures. El secreto residía en que la mayoría de los ingredientes estaban cultivados en sus propias tierras.

Tras probarlos, comprobé que había dado con geles energéticos que no contenían ningún tipo de alérgenos: gluten, lactosa, soja o frutos secos que estuvieran entre los ingredientes ‘malditos’ para mi estómago. Además, no tienen productos químicos, ni colorantes, aditivos o conservantes. A diferencia del resto que tomaba antes y que estaban certificados por farmacias, al estar fabricados en laboratorios, estos los certifica sanidad, ya que estamos hablando de un alimento. Efectivamente, por fin, había encontrado una ayuda natural para competir más y mejor.

Durante los partidos tomo el ‘Energy Gel’, que me ayuda mucho para tener energía desde el principio hasta el final. Me va muy bien porque en cuanto me lo tomo siento que me sube la energía. En cambio, si el partido está siendo muy largo y duro suelo tomar el ‘Sprint final’ (sabor manzana) que me da un pico de energía, así que sólo puedo consumirlo cuando faltan 40 minutos para acabar el partido. Por otro lado, cuando siento que estoy sudando mucho durante el partido, me encuentro cansado y hay peligro de que aparezcan los calambres, tomo sales líquidas.

Para mí uno de sus productos estrella es el recuperador ecológico con aminoácidos ramificados, a base de zumos de frutas rojas y moringa, que me lo tomo después de los partidos y entrenamientos. Y, finalmente, en ocasiones de emergencia contamos con el ‘Predesayuno’ que tiene superalimentos y equivale a una comida. Es una papilla de carbohidratos y grasas polinsaturadas, que elimina la sensación de hambre. Este sirve cuando no he podido comer o el partido anterior se alarga y no tengo tiempo a digerir una nueva comida.

Ahora me consta que han estado desarrollando barritas que cumplan los mismos cánones de calidad sin alérgenos, que no generen problemas estomacales y estén sustentados en ingredientes ecológicos, sin conservantes ni colorantes. ¡Y ya estoy deseando probarlas!